La inteligencia de carne y hueso: el nuevo rol del periodismo
- Laura Antoniazzi
- 8 ago 2025
- 5 min de lectura
“Porque al final el cerebro hace conexiones aleatorias y es ahí donde aparecen las nuevas ideas…limitarse al mundillo periodístico crea redundancias y falta de innovación”
Estas palabras del español Alberto Cairo refieren a la importancia de la creatividad al momento de formular un contenido periodístico, pero también vienen a darnos un puntapié para comenzar a desarrollar un tema mucho más profundo y complejo, cuya importancia no podemos pasar por alto: el futuro del periodismo.
Bien sabemos que desde que se inició el desarrollo de la era digital los cambios en el mundo se han devenido en un ritmo vertiginoso, que asustaría hasta a los más experimentados y conocedores. La implementación de nuevas inteligencias artificiales y los cambios de paradigmas mediados por la tecnología han invadido hasta las esferas más cotidianas de nuestra vida. Pero propongo por un momento librarnos de la lógica apocalíptica y el típico lamento de nuestra especie de añorar todo tiempo pasado, y plantarnos de cara a un futuro inevitable, y que no necesariamente es malo, sino que podemos intentar analizar como la ventana de oportunidad más grande que se haya abierto desde el inicio de la humanidad como tal.
Comencemos con un recorrido histórico sobre el entramado de la innovación y el periodismo. Nos remontamos al año 1450, cuando el alemán Johannes Gutenberg creaba la imprenta de tipos móviles. Sobra decir los innumerables beneficios que este invento revolucionario trajo al mundo de la información. Los periódicos, que durante muchas décadas fueron la principal fuente de información masiva, no habrían sido posibles sin Gutenberg. Sin embargo, al leer Nuestra Señora del París, historia ambientada en 1482, podemos ver a personajes de la novela hablar de que “la imprenta hunde a la librería” y también utiliza la ya muy conocida frase “Esto es el inicio del fin del mundo”.
Pero no, no se acabó en 1450 con la imprenta, ni en 1831 cuando la célebre novela francesa fue escrita, ni siquiera en 1973 cuando se crearon los primeros celulares, y mucho menos se va a acabar ahora, cuando las nuevas tecnologías de la información comienzan a tomar potencia.
"Las nuevas fórmulas narrativas han llegado a la profesión y estamos ante el inicio de una nueva era del periodismo, su producción, su consumo y su influencia social”
Con estas palabras de Irala Hortal, podemos comenzar a hablar de cómo el proceso de conversión de la información no será solo de la tecnología para con el periodismo, sino también del periodista hacia la tecnología. Y para ello, creo que es preciso hablar también de algunas características, propuestas por Hidalgo, de este nuevo periodismo transmediático.
En primer lugar, debemos entender que las audiencias actuales ya no respetan los formatos tradicionales, y esto ha obligado a los medios masivos a mudarse a las nuevas plataformas: diarios digitales, radios por streaming y tv a través de los celulares y redes sociales, son cambios notorios que los medios han debido adoptar para seguir cautivando un público cada vez más difuso.
Estas modificaciones, principalmente la implementación de las redes sociales asociadas a los medios, han creado una nueva característica en la audiencia y por lo tanto en la prensa: la retroalimentación inmediata, contundente y el posicionamiento del ciudadano como emisor de información.
Ya no presentamos una noticia frente a una audiencia pasiva, sino que las personas comparten, dan su punto de vista y facilitan datos que construyen una nueva narrativa sobre la propuesta inicial del periodista; que a su vez, debe comprender que el público desea aún más contexto de ese hecho narrado, por lo que los hipervínculos que lleven a otra información relacionada y la continuidad de la noticia, se vuelven objetos imprescindibles en una audiencia sedienta de historias.
Y ahora la gran interrogante: si los medios de comunicación, las audiencias y la relación entre estos han debido cambiar para adaptarse a las nuevas tecnologías, el perfil del periodista también debe modificarse, pero ¿a qué debemos orientar ese cambio?
Para iniciar a responder estas preguntas, decidimos recurrir nada más y nada menos que a la inteligencia artificial. ChatGPT, es una herramienta que desde hace unos años genera debates sobre su uso e implementación en las diferentes esferas sociales.
La pregunta formulada al bot fue muy sencilla: ¿Cuáles son las habilidades de los periodistas del futuro? y la respuesta, fue:
Las habilidades de los periodistas del futuro se enfocan en:
1. Alfabetización digital y tecnológica
Manejo de herramientas de edición de audio, video, imagen y datos.
Conocimiento de inteligencia artificial para investigación, verificación y generación de contenidos.
Dominio de redes sociales y plataformas emergentes para distribución y engagement.
2. Verificación y curaduría de información
Habilidades sólidas en fact-checking y análisis crítico de fuentes.
Capacidad para detectar desinformación y deepfakes.
Uso de bases de datos y periodismo de datos para respaldar las historias.
3. Narrativa multimedia y transmedia
Contar historias que funcionen en texto, video, pódcast, infografías y experiencias interactivas.
Adaptar el mensaje al formato y audiencia de cada plataforma.
4 . Branding personal y comunidad
Construir una identidad profesional creíble y reconocible.
Generar comunidad y confianza con la audiencia a través de interacción directa y transparencia.
5 . Adaptabilidad y aprendizaje continuo
Capacidad para aprender nuevas herramientas y adaptarse a cambios en el ecosistema mediático.
Resiliencia ante la presión de la inmediatez y la competencia global.
Como podemos observar, la respuesta no dista mucho de las brindadas por autores humanos; por lo que podemos inferir que de cara al futuro, el periodista polivalente será quien prevalezca.
A pesar de que debemos “surfear la ola” tecnológica en lugar de ahogarnos en ella, no debemos perder de vista las habilidades tradicionales necesarias para desarrollar la profesión. La capacidad de adquirir fuentes, brindar calidad a la noticia y la de detectar información relevante para la sociedad y su formación, son cualidades meramente humanas, que ningún robot podría reemplazar, y es allí donde los periodistas del futuro deben poner su atención.
“Los periodistas deben dejar de considerar a las máquinas como enemigos y empezar a pensar en ellas como herramientas para facilitarles y hacer mejor su trabajo.
Si el periodismo debe ser cíborg, los robots deben formar parte de la panoplia de los profesionales; máquinas que les ayuden a aumentar la potencia y el alcance de su periodismo, y no rivales que ponen en peligro sus puestos de trabajo” (José Cervera, 2017)
El comunicador debe posicionarse como analista y crítico de los datos brindados por la inteligencia artificial, aportándole el criterio moral y formativo de pensamiento como solo una persona de carne, hueso, sentimientos y sobre todo experiencias, podría brindarle. Si lo miramos con perspectiva, el futuro siempre fue de quienes supieron pensar.

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